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La reducción de fuerzas en Alemania marca el fin del paradigma de seguridad multilateral y el inicio de una era de defensa autofinanciada por las potencias europeas.
La reconfiguración global de las cadenas de suministro consolida a México como el socio estratégico por excelencia de los E.E.U.U. frente a la dificultad de diversificar su mercado.
El retiro de las tropas estadounidenses de territorio europeo, particularmente la extracción de miles de efectivos estacionados en Alemania, representa un punto de inflexión que obliga a la Unión Europea a reestructurar sus finanzas públicas, por lo anterior, el Dr. Raúl Bringas Nostti, académico del Departamento de Negocios Internacionales de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP), analizó este desplazamiento como una medida que prioriza la rentabilidad estratégica de los Estados Unidos sobre los compromisos históricos con la OTAN.
El investigador académico de la UDLAP, explicó que la administración en Washington percibe a las naciones europeas como free riders, es decir, actores que se benefician económicamente de la seguridad provista por Norteamérica sin realizar las aportaciones proporcionales de capital en sus sistemas militares, por lo que este retiro de tropas representa un castigo para grandes alianzas como la OTAN o la Unión Europea, ya que el gobierno estadounidense prefiere ahora hacer tratos directos y de conveniencia de país a país en lugar de mantener los viejos acuerdos grupales.
«Esos recursos que Europa va a tener que gastar en lo militar son recursos que se van a sustraer sobre todo de programas sociales y de proyectos de infraestructura civil», puntualizó el Dr. Bringas Nostti. Proyectos de construcción de autopistas o programas de asistencia social podrían verse reducidos para inyectar liquidez a las empresas militares europeas, alterando el sentir social de la región.
A pesar de esta contracción en la capacidad de defensa estadounidense, el Dr. Bringas Nostti descartó un escenario de vulnerabilidad crítica en la región oriental europea frente a Rusia. En su proyección, subrayó que el desgaste bélico en Ucrania evidenció que el país liderado por Vladimir Putin opera como un «tigre de papel» con equipamiento terrestre anticuado frente a países con un nivel militar menor, mitigando el riesgo real de una ofensiva convencional contra los miembros de la alianza.
Este repliegue del escenario europeo tendrá un efecto directo en la política exterior hacia América; por lo que tomando en cuenta lo anterior, el Dr. Bringas anticipó que nuevamente E.E.U.U. apostará por la Doctrina Monroe, un concepto histórico que define la visión de que Estados Unidos debe ejercer un dominio predominante en el continente americano. Bajo este enfoque, Washington abandonaría su rol de policía europeo para concentrar su fuerza y recursos en su área de influencia inmediata, lo que podría implicar una política más activa y demandante hacia sus vecinos y sus conflictos de mayor interés en el Medio Oriente.
Para México, esta concentración de intereses ocurre mientras las tensiones mundiales sugieren que existe una baja capacidad de mantener cadenas de suministro vinculadas a potencias distantes como China y países europeos. Frente a este panorama, la economía mexicana ostenta mano de obra altamente competitiva y una proximidad geográfica clave, factores que la perfilan sobre países con altos costos operativos como Canadá para asimilar los procesos del nearshoring, a pesar de que dicho fenómeno económico no se ha podido aprovechar en su totalidad.
Ante las voces que sugieren buscar acuerdos en bloques europeos o asiáticos para mitigar la presión estadounidense y fortalecer la economía nacional, el Dr. Raúl Bringas Nostti, académico del Departamento de Negocios Internacionales de la UDLAP, emitió un diagnóstico fundamentado en el peso regional. «Hay que quitarnos ese espejismo de que México puede diversificarse comercialmente tan fácilmente, en verdad es muy complicado. Tenemos el mejor mercado del mundo al lado con un acuerdo comercial en negociación, una frontera de cerca de 3,000 kilómetros con alrededor de 24 millones de personas con nacionalidad mexicana del otro lado; con nadie vamos a tener esas circunstancias», destacó el profesor investigador.
















