André Lagravere «el Galo» cortó 2 Orejas en la Corrida Guadalupana del Relicario

Comunicatedigital.com / Guillermo Vega M.

Foto: ESPECIAL

El diestro Yucateco André Lagravere «El Galo» fue el triunfador absoluto de la Corrida Guadalupana en la Plaza de Toros el Relicario la cual se registró una media entrada, y fue muy especial ya que al estilo Huamantla antes de la corrida se dio paso a una procesión en honor a la Virgen de Guadalupe, el cual marcó un momento emotivo cuando la plaza se apagó y todo el público, los toreros y sus subalternos hicieron la procesión en el ruedo con su vela en la mano.

Y fue con un segundo toro de su lote el cierra plaza  de nombre «Todos Somos Uno» de 495 kilogramos de la ganadería de Barralva, al toro lo recibió de capote con chicuelinas apresuradas, y después que embistiera bien al caballo, lo banderilleó con deseos de agradar al público asistente. iba a la muleta por el pitón derecho en trasteo vertiginoso, donde «El Galo» se preocupó más de que la banda interpretara la canción de Qué Chula es Puebla para conservar el entusiasmo que de atemperar las embestidas.

Se tiró a matar para dejar una estocada honda y tendida que hizo efecto, se le otorgó una oreja, y cuando el toro era arrastrado por el tiro de mulillas se ordenó la concesión de la segunda, de manera inexplicable y de esta forma salir en hombros por la puerta del patio de cuadrillas.

En su primer toro de nombre «Teresito» de 515 Kilogramos en los lances primeros a base de verónicas; pasaron al toro con una vara y también clavó las banderillas con regular desempeño. Ya con la Muleta realizó una faena acelerada con rodillazos, desplantes y tirando la muleta para pinchar en tres ocasiones la primera fue un cuarto de espada y retirándose en silencio después de un aviso para terminar hasta el tercer intento de matar.

Para el Maestro español Enrique Ponce solo en su primer toro  de nombre «Payillo» de 5151 kilogramos empezó con lances de tanteo, derechazo en alto, pases pegados y rematar con el molinete, lanceó con el pasito atrás; el toro fue bien al caballo llegando al tercio final con energía lo que el diestro aprovechó para trazar algunas series sin estrecharse que le corearon sobre todo con la mano derecha, terminó con medio espadazo efectivo para ser premiado con un apéndice y ovacionado por el público.

En su segundo toro de nombre «Suaveson» de 540 kilogramos, el diestro español lo toreo mediante naturales, con muletazos templados a la verónica, fue picado en exceso lo que acusó en el último tercio llegando muy aplomado haciendo que el matador se conformara con lograr pocos muletazos, tras estocada caída terminó en silencio.

Para Arturo Saldívar si que tuvo una mala noche porque se fue con las manso vacías, en su primero de nombre «Islero» con 480 kilogramos, lo toreo con verónicas, mediante la muleta le dio derechazos y pases en alto, aunque hizo una estocada tendida a la empuñadura, el toro doblo pero no fue una faena para que le dieran oreja.

En su segundo de su lote  «Gran Quique» de 530 kilogramos  fue un toro complicado y desarrolló sentido. Realizó apenas unos lances de trámite, y durante la faena de muleta trató de someterlo con pocos resultados, la labor del torero tuvo su interés. en la estocada dio un pinchazo hondo trasero que no fue suficiente, e instantes después acertó en el primer golpe de descabello cuando ya había sonado un aviso.

De esta forma es como acaba este serial denominado Feria Guadalupana, y será hasta el otro año y la otra década cuando se dé a conocer cuál será la primera corrida en Puebla para el 2020, podría ser sino en Febrero en Marzo, alguna corrida o corridas previas  para el tradicional serial de feria en Abril y Mayo.

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