USU, un imperio decadente que deambula la capital

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Comunicatedigital.com / Alfredo González

Foto: ESPECIAL

Con unidades chatarra, problemas internos y fantasma de embargo a cuestas, la empresa sigue siendo un monopolio en la capital.

Tras casi medio siglo de creación, la empresa de Autotransportes Urbanos y Suburbanos  de Tlaxcala se encuentra cada día más lejos de los días de gloria y lujos que mantenía la única empresa que cubría rutas de transporte en la capital y sus alrededores.

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Los constantes conflictos internos, deudas al Instituto Mexicano de Seguro Social, así como fracturas entre sus socios han ocasionado que la empresa que encabezan los hermanos Martínez Lozano vea cómo se van los días de excesos, fastuosas fiestas y demás lujos.

Y es que, de manera paulatina, USU comenzó a perder la exclusividad de sus rutas de transporte en el estado, la creación de nuevas empresas y el crecimiento de otras los han obligado a entrar en terrenos que eran desconocidos hasta hace algunos lustros, la competencia.

El embargo de 2014

De poco sirvió a la empresa mantener el control de las rutas al interior de comunidades y colonias en la capital, ser una de las concesionarias con más de 400 unidades circulando y la cercanía con algunos grupos políticos.

En esa ocasión, varias decenas de unidades de transporte público fueron embargadas por la justicia al cumplimentarse una medida precautoria en favor del IMSS, a la cual USU adeudaba alrededor de 18 millones de pesos, donde ni la intervención de una oportunista Lorena Cuéllar permitió que el consorcio evadiera su responsabilidad.

Tras varios días, las unidades comenzaron a ser liberadas después de un pago parcial de la deuda, quedando aún pendientes económicos y el proceso legal en curso, todo ello a raíz de la omisión de su presidente José Antonio Martínez Lozano, quien no reportó los pagos de cuotas patronales ante la institución de salud pese a hacer los cobros y descuentos pertinentes al personal.

La división

A raíz del problema monetario con el IMSS, los propios choferes y socios se liaron a golpes en su sede, donde tras reclamos y acusaciones, la empresa se fragmentó y obligó al surgimiento de una disidencia de permisionarios que se hicieron llamar “Tlahuicole” las cuales siguieron ocupando los mismos colores distintivos y cubriendo las mismas rutas, sin formar parte de USU, lo que además dio origen a la aparición de unidades “chatarra” que comenzaron a circular bajo la protección de un resolutivo legal que se basaba en recursos de amparo, dejando de manera momentánea sin efecto las reformas a la ley que prohibían a unidades con más de diez años de antigüedad prestar el servicio.

Las inversiones a las rutas

Para finales del 2004, USU trató de expandir sus alcances al comenzar a incursionar en nuevas rutas o ampliar las ya existentes, por lo que aprovechando una ampliación otorgada por la SECTE pretendieron infusiones en la ruta Atlahapa-Tetelan, comenzado una competencia con las empresas locales que tenían dicha concesión, las cuales finalmente las relegaron a solo poder transitar por ciertos lugares y con menos unidades.

Al tiempo que, la abolición otorgada a USU para la circulación en el recién inaugurado bulevar gasoducto era invadida por otras empresas que aprovecharon sus espacios.

Los costos y botines políticos

Desde el año 2013, tanto choferes como permisionarios padecieron el acoso y condicionamiento de su presidente para respaldar su candidatura a la diputación local por el I distrito, en el cual resultó contundentemente derrotado pese a las cuantiosas sumas de dinero que este habría invertido a costillas del monopolio de transporte

Asimismo, durante el 2016, nuevamente los trabajadores y socios habrían sido objeto de presiones por parte de la directiva de la empresa y miembros de la coordinadora estatal de transporte para respaldar la fallida campaña de Lorena Cuéllar a la gubernatura, donde nuevamente habrían quedado relegados, pese a la cercanía de su presidente con el Partido Socialista, la empresa se negó a respaldar al ahora gobernador del estado, Marco Antonio Mena Rodríguez quien era candidato de coalición de dicho partido.

Las unidades chatarra

A casi tres años de los amparos promovidos, las unidades que por ley no deberían circular como transporte público y mucho menos prestar servicio, se mantienen en las calles sin placas de circulación, dando un precario transporte a los miles de Tlaxcaltecas que no tienen otra alternativa de transporte en la capital y su periferia

La autoridad

Al respecto del tema, el titular de la SECTE, Noé Rodríguez Roldán aseguró que resulta abusivo la actitud de permisionarios y de la propia empresa que han mal utilizado el amparo que promovieron para mantenerse al margen de la ley y en ocasiones, exponer a riesgos incendiarios a los pasajeros durante su traslado

Por ello, adelantó que la SECTE busca una manera de dejar sin efecto a lo que calificó como un abuso a la ley de amparo, los cuales más allá de ser vistos como una manera de salvaguardar los derechos, son un mecanismo para transgredir la ley.

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