Registra Tlaxcala alta tasa de participación en la actividad económica según cifras del INEGI

0
47

Comunicatedigital.com / Alfredo González

Foto: ESPECIAL

Según el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática, afirma que Tlaxcala está dentro de las entidades federativas que tienen las mayores tasas de participación en la actividad económica en el país.

Dentro de la cociente entre la PEA y la población de 15 o más años de edad, se encuentran los estados de Quintana Roo con 66.7%, Colima 66%, Baja California Sur 65.3%, Nayarit 64.4%, Yucatán 63.9%, Baja California 62.5%, Jalisco 62.4%, Sonora 61.9%, Ciudad de México 61.5%, Tlaxcala 61.3% y Nuevo León con 61.2 por ciento.

“Congruentes con el tamaño de su población, el estado de México y la Ciudad de México constituyen los mercados de trabajo más grandes del país, con 7.3 y 4.2 millones de personas ocupadas, en ese orden, y representan en conjunto el 21.9% del total nacional; les siguen Jalisco con 3.7 millones, Veracruz de Ignacio de la Llave 3.1 millones, Puebla 2.7 millones, Guanajuato 2.5 millones y Nuevo León con 2.3 millones de personas”, destaca.

En el otro extremo y obedeciendo a su estructura poblacional se encuentran las entidades con los menores tamaños del mercado laboral: Colima con 354 mil personas, Baja California Sur 379 mil, Campeche 401 mil, Aguascalientes 544 mil, Tlaxcala 561 mil y Nayarit con 575 mil ocupados.

Por otra parte, las entidades que durante el tercer trimestre de 2017 observaron las tasas de desocupación más altas fueron Tabasco con 6.9%, Ciudad de México 5.2%, Baja California Sur 4.6%, estado de México 4.4%, Tamaulipas 4.3%, Coahuila de Zaragoza 4.2%, Nayarit y Querétaro 4.1% de manera individual, y Campeche, Nuevo León, Sonora y Tlaxcala con 4% cada una, respecto a la PEA.

En contraste, las tasas más bajas en este indicador se reportaron en Guerrero con 1.4%, Hidalgo y Oaxaca 2.2% individualmente, Chihuahua 2.4%, San Luis Potosí y Yucatán 2.5%, y Michoacán de Ocampo, Morelos y Zacatecas con 2.6 por ciento.

Cabe aclarar que este indicador no muestra una situación de gravedad en el mercado de trabajo, sino más bien de la presión que la población ejerce sobre el mismo, lo cual está influido por diversas situaciones como son principalmente las expectativas y el conocimiento que tienen las personas que no trabajan sobre la posibilidad de ocuparse, así como por la forma en que está organizada la oferta y la demanda del mismo.

Es por ello que se recomienda no considerarlo de manera aislada, sino como complemento de toda la información de que se dispone sobre la participación de la población en la actividad económica, indica el Instituto.

Dejar respuesta