Acusan a la UAPET de ser escuela insalubre y fraudulenta

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Comunicatedigital.com /Alfredo González

Foto: ESPECIAL

Alumnos y ex alumnos alzan la voz para denunciar severas anomalías de escuela meretriz de la UAT.

Alumnos y ex alumnos de la Universidad Popular Autónoma de Tlaxcala, escuela privada de reciente creación en el estado y que intenta ser incorporada a la máxima casa de estudios en Tlaxcala, denunciaron la precarias condiciones en las que reciben clases y la falta de validez y reconocimiento de sus estudios por omisiones de la propia UPAET,

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Los afectados, que pidieron anonimato por las posibles represalias que las que serían objeto, acusaron que desde hace algunos meses son obligados a recibir instrucción académica en un edificio cuya construcción y adecuación está distante de terminarse, sumando al hecho de que el inmueble podría comprometer su seguridad al encontrarse en el abandono desde hace casi dos décadas.

Y es que, durante el semestre escolar pasado, los jóvenes de la facultad de medicina de esta escuela fueron notificados de que recibirían clases en el inmueble que se habría destinado como el hospital universitario de la UAT en la capital, edificio que se encontraba en construcción tras más de 20 años en abandono, u que la escuela privada usaría a costillas de la universidad autónoma.

Pese a no existir justificación de utilizar el espacio destinado a otra institución, y además de encontrarse en obra negra aún gran parte de este, los jóvenes han continuado sus estudios en condiciones precarias en la prolongación Porfirio Díaz de la capital, careciendo en su momento de sanitarios, adecuaciones en sus aulas, cafetería, y espacios dignos para la práctica de la medicina.

Asimismo, se sabe que los estudiantes que cursan la licenciatura en ese sitio y que deben salir a la calle a ingerir sus alimentos a la banqueta donde les son vendidos por ambulantes, al culminar sus estudios en la UPAET, deben enfrentar un nuevo reto al supuestamente solo encontrar la promesa de que su título y certificado se les entregará en lo posterior.

Y es que, según comentarios de ex alumnos, la institución aún carece de algunos reconocimiento y validaciones que la acrediten como una institución de formación superior, por lo que podría presumirse un fraude para aquellos que derogaron fastuosas cuotas mensuales para su educación, la cual no rinde los frutos deseados, dejándolos al desamparo sin documentos que los avalen como profesionistas y engrandeciendo el problema de desempleo por supuestas instituciones “patito”.

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